martes, 2 de enero de 2018

Nuevo año, de ocho y de azul





Belleza gris de temporada. A mis inviernos les falta nieve. Un punto de luz blanca que iluminase todo. No obstante, estoy recuperando el azul para mi gama cromática. Los cielos aquí siempre son azules y limpios, qué extraño es un día de nubes. Nubes que se quedasen varadas en las copas de los árboles. Nubes que nos demostrasen que podemos aligerarnos de peso, de pesares, y que flotaran allí arriba marchándose poco a poco.

En mi camino rápido al trabajo descubrí ese cartel. Filosofía barata para unos o verdad axiomática para otros, a mí me hizo sonreír y olvidar que llegaba tarde -otra vez-. Estrenamos año, por fin acabado en ocho, mi número preferido; y lo estreno, como ya he dicho, fotografiando el color que me acompañó durante la infancia, el azul.

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